Queda espacio en mi buzón
para cada una de tus cartas
de hola chau como estas y bienvenida
de confesar de risas y algo más
Queda espacio remanente en mi alegría
para que te brindes de frente cuando quieras
pero no me quedan ya tristezas ni enigmas
es que no puedo en silencio reposar
tantas horas perdidas en olvidos
tantos llantos regados por demás.
Queda espacio en mis errores
quedan horas por charlarte todavía
y no me queda espacio en mi ansiedad
que ocupa casi entera mi buzón
que ardiente espera la llegada
de noticias de tu caja de tu voz
Queda espacio en mi silencio
para abrazar tus palabras calladas
pero no quedan ojos de tristeza
ni refugios que no quiera develar
a tu hombro pecho lleno orejas altas
a tus manos que habré de conocer
algún día entre esta Fe sin acento
alguna noche entre rios o por acá
Queda espacio para verte desde lejos
queda espacio para sentirte aquí adentro
son las horas que no ganan nuestra ausencia
son las tardes que se sientan a reposar
y me ven desde lo alto y bien callado
cuando el sol se dice descansar
llegan los aires de la noche calma quieta
a rozar mi rostro ausente en el espacio
el espacio que queda tan estrecho
desde cerca en mi silencio en mi alegría
el espacio que ha nacido en mi buzón
desde que lejos apareció una sombra
que decía que desde lejos acá estás.
Queda espacio, no te rías
queda espacio casi por demás
Estos versos no son del todo míos
en realidad habrán de ser tuyos
si levantas tus brazos y lográs
que tus tiernas manos me acaricien
cuando veas en tu tenue monitor
estas palabras locas y distantes
que tan cerquita tuyo están. |