Ya se me olvido a que saben tus besos y eso fue por que perdiste la costumbre de dármelos,
Se que tengo yo la culpa por tratar de dejarte
Pero igual no recuerdo el dulce y amargo sabor de tus labios.
Un segundo!
Si los recuerdo, no tan nítidos ni descontentos, pero llenos de recelo...
Recuerdo primero que me miraste, después empezaste a hablar, no se de que pero hablabas, después tus labios se acercaron a los míos y tus ojos se cerraron.
Pero hay un problema…. No recuerdo a que sabían,
Por eso ya se cual es la solución…
Vuelve a dármelos…
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